Ser
pastora de monstruos marinos es un
oficio como otro cualquiera. A lo largo de los años, he acumulado mucha
experiencia. He cuidado de Kraken. El Leviatán comía de mi mano. Escila y
Caribdis no me dieron apenas guerra. Cthulhu, a pesar de ser un ser tan
extraño, al final era monstruo ladrador y poco mordedor. Más travieso fue Umibozu el espíritu
marino japonés, pero al final se volvió
manso. Ahora cuido de Monsutā (モンスター),mi fiel compañero y nos queremos.
Texto
e imagen: © Ana S.
Música:
Brenda Lee. Heading
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